Las zanahorias y sus propiedades

ZANAHORIAS, RICAS EN BETACAROTENO, MUY DESINTOXICANTES

Las zanahorias ayudan a prevenir el envejecimiento y nos mantienen más sanos y más fuertes.

Las zanahorias son ricas en carotenos, unos compuestos que el hígado trasforma en vitamina A. Entre estos destaca el beta -caróteno. Este componente, que aparece en frutas y verduras de color anaranjado y verde fuerte, como las coles, las patatas, las calabazas, los albaricoques y las espinacas o en frutos, como el mango , el pomelo o el melón.

Los betacarotenos previenen la aparición de ciertos cánceres. Actúan especialmente contra el cáncer de pulmón y el de boca o impiden el desarrollo de células cancerosas, haciendo que estos procesos no pasen de un estadio primitivo.

Además, se ha comprobado el poder antioxidante de este componente. Su ingestión nos protege contra la acción destructiva de los radicales libres, unos agentes producidos por causas externas, como la contaminación o por causas internas del propio organismo, que atacan nuestras células produciendo enfermedades degenerativas, como, por ejemplo, el prematuro envejecimiento o la mala salud arterial.

Entre todas las propiedades medicinales de los betacarotenos podríamos mencionar las siguientes: anticancerosos, antimutagénicos, antitumorales, inmunoestimulantes, anticoronarios, antiulcéricos, antifotofóbicos, antidegenerativos.

Los carotenos poseen ,pues, virtudes como las de proteger nuestras arterias o mantenernos jóvenes durante más tiempo. Su presencia en el cuerpo garantiza la buena salud de la visión, impidiendo la formación de las cataratas o la hipersensibilidad a la luz solar; el buen estado de la piel, de los dientes o de las encías.

Su carencia puede manifestarse en una falta de visión – ceguera nocturna – , sequedad en la piel, acne juvenil o una mayor facilidad para las infecciones. Protegen nuestro estómago, impidiendo la formación de úlceras o nos ayudan a mantenernos más jóvenes durante más tiempo.

Sin embargo, a pesar de todas sus bondades, estudios realizados en fumadores que tomaban suplementos de beta -carotenos demostraron como la incidencia de cáncer de pulmón era mayor en ellos que en fumadores que no tomaban este componente. Todo indujo a los médicos a desaconsejar su ingesta por otro procedimiento que no fuera a través de los alimentos. No resulta prudente tomar este componente aislado o en combinación con otros suplementos vitamínicos hasta que se realicen estudios más concluyentes sobre el tema. Una solución natural consiste en una buena dieta de estos productos que solamente puede producir efectos beneficiosos. Si que es cierto que el consumo de alimentos que contienen betacarotenos conlleva a una pigmentación amarillenta de la piel, especialmente en la palma de la mano, que disminuye a medida que dejamos de comer estos alimentos en cantidad.

Las zanahorias ayudan a mantener la salud intestinal

El consumo habitual de esta hortaliza puede ayudar a impedir o disminuir la toxicidad de las intoxicaciones alimentarias causadas por listeriosis. Similarmente, se utiliza el zumo de zanahoria para eliminar las lombrices intestinales. Consumir habitualmente este zumo ayuda a mantener el intestino libre de estos parásitos.

Las zanahorias son laxantes por lo que resultan útiles para evitar o solucionar el estreñimiento. Se ha comprobado como su ingestión favorece una buena regulación intestinal, previniendo la aparición del cáncer de colon o la diverticulosis que puede desencadenar episodios de diverticulitis. Al mismo tiempo, por su riqueza en pectinas, constituye un buen remedio para combatir la diarrea, resultando muy interesante en los casos de diarrea infantil. Además de carotenos, contienen mucha vitamina C y hierro por lo que resultan muy adecuadas para la salud infantil. Son muy aconsejables los biberones realizados con zanahorias hervidas durante 90 minutos, bien trituradas y pasadas por el colador. Resultan muy digeribles y ayudan al buen estado del aparato digestivo, así como a favorecer la formación de los glóbulos rojos, previniendo la anemia.

Las zanahorias disminuyen el colesterol y previenen la arteriosclerosis

Comer zanahorias nos ayudará a disminuir el colesterol y prevenir la arteriosclerosis. Es un elemento alcalinizante, que ayuda a depurar la sangre. También constituyen un buen recurso, en caso de poseer gusanos intestinales. Se puede comer media taza de zanahoria rallada en ayunas y dejar una hora y media el estómago vacío para que esta se digiera bien. Realizar este tratamiento durante 4 o 5 días puede eliminar los molestos parásitos.

Las zanahorias ayudan a mantener la salud de la piel

Exteriormente puede utilizarse para curar los problemas de la piel, como eczemas, heridas o quemaduras, includidas las producidas por el sol. Es muy útil para paliar la acción destructiva de los rayos ultravioletas, motivo por el cual forma parte en la composición de muchos filtros solares. Una mascarilla de pulpa de zanahoria durante media hora favorece ademas la tersura de la piel, eliminando las arrugas o evitando que aparezcan.

En cosmética, las zanahorias se puede utilizar para confeccionar mascarillas o cremas limpiadoras para el cuidado del cutis. Su capacidad para nutrir la piel y absorber las impurezas acumuladas sobre el cutis, la hace muy adecuada para la confección de mascarillas para el acné.

Las zanahorias en la cocina

Para aprovecharnos de su riqueza en vitaminas y minerales es conveniente comerlas crudas en ensaladas, mezcladas con otras frutas o verduras, aunque se ha comprobado que una ligera cocción incrementa su contenido en beta – caroteno. Con estómagos más delicados puede tomarse en forma de zumos, incluso mezclada con otras frutas, rayada o cocida junto a otras verduras o en purés con algo de aceite de oliva. Tenemos que tener en cuenta que los betacarotenos se oxidan en contacto con la luz, por lo que deberemos consumir estos alimentos lo más frescos posibles. En caso de pelarlos o rallarlos, deberán comerse con prontitud.

La zanahoria cruda, rayada y con un poquito de limón, resulta muy adecuada como entrante en las comidas para abrir el apetito, por lo que puede utilizarse en trastornos alimentarios, como la anorexia.

El xylitol es responsable de la flatulencia que las zanahorias produce en algunas personas.

Foto de zanahorias

Composición de las zanahorias por cada 100 g
Crudas
Hervidas con sal
Agua
87,7 gr.
87,3 gr.
Energía Kcal
43 Kcal
45 Kcal
Grasas
0,19 gr.
0,18 gr.
Hidratos carbono
10,14 gr.
10,48 gr.
Fibra
3 gr.
3,3 gr.
Potasio
323 mg
227 mg
Fósforo
44 mg
30 mg
Sodio
35 mg
66 mg
Calcio
27 mg
31 mg
Magnesio
15 mg
13 mg
Vitamina C
9,3 mg
2,3 mg
Vitamina A
28000 IU
24554 IU
Vitamina B 6
0.14 mg
0,24 mg
Niacina
0,92 mg
0,50 mg
Ácido fólico
14 mg
14 mg
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