La osteoporosis

La osteoporosis
¿Qué es osteoporosis?

La osteoporosis es una enfermedad de la pérdida de hueso asociada con un aumento de riesgo de fracturas. Literalmente significa “hueso poroso.” Frecuentemente la enfermedad se desarrolla inadvertidamente a través de muchos años, sin síntomas o malestar, hasta que una fractura ocurre. Frecuentemente la osteoporosis en la columna ocasiona una pérdida de altura y joroba (una espalda superior severamente redondeada).

¿Por qué me preocupo?

 

Desde la izquierda hacia la derecha: vértebras normales, vértebras con osteoporosis leve, y vértebras con osteoporosis severa

La osteoporosis es un problema importante de salud, afectando 28 millones de estadounidenses y contribuyendo a un estimado de 1.5 millones de fracturas de hueso al año.

Una de dos mujeres y uno de cinco hombres mayores de 65 años sufrirá un hueso fracturado debido a osteoporosis. Muchos de éstos son fracturas dolorosas de la cadera, espina (columna), muñeca, brazo y pierna que frecuentemente ocurren como resultado de una caída. Sin embargo, hasta las simples tareas del hogar pueden producir una fractura de la espina (columna) si los huesos se han debilitado por la enfermedad.

La fractura osteoporótica más seria y debilitande es la fractura de la cadera. La mayoría de los pacientes con fractura de cadera, quien anteriormente vivían independientemente, requerirán ayuda de su familia o cuidado de un profesional de la salud en el hogar. Todo paciente con fractura de cadera requerirá asistencia al caminar por varios meses, y aproximadamente la mitad requerirá andadores o bastones para moverse alrededor de su casa o afuera para el resto de la vida. Las fracturas de cadera son caras. Los gastos de tratar las fracturas de cadera suman más de $10 billones anualmente ($37,000.00 por paciente).

¿Cómo se produce la osteoporosis?

Los médicos no saben los factores médicos exactos que ocasionan la osteoporosis, pero ellos sí saben muchos de los factores importantes que pueden conducir a la enfermedad.

Envejecimiento: Todos perdemos hueso con la edad. Después de la edad de 35 años, el cuerpo construye menos hueso nuevo para reemplazar pérdidas de hueso viejo. En general, cuanto más viejo sea usted, menos será su masa ósea total y mayor su riesgo para osteoporosis.

Herencia: Una historial de fracturas en la familia; un cuerpo pequeño y delgado, tez clara y antecedentes asiáticos o caucásicos pueden aumentar el riesgo para osteoporosis. La herencia también puede ayudar a explicar porqué algunas personas desarrolla osteoporosis temprano en la vida.

Alimentación y estilo de vida: La alimentación pobre, incluyendo una dieta baja en calcio, bajo peso del cuerpo y un estilo de vida sedentario se han vinculado a la osteoporosis, al igual que el fumar y uso excesivo de alcohol.

Medicamentos y otras enfermedades: La osteoporosis se ha vinculado a algunos medicamentes, incluyendo esteroides y otras enfermedades tales como problemas de la tiroide.

¿Qué puedo yo hacer para prevenir la osteoporosis o prevenir que empeore?

Hay mucho que usted puede hacer a lo largo de su vida para prevenir la osteoporosis, demorar su progreso y protegerse usted mismo de fracturas.

Incluya cantidades adecuadas de calcio y vitamina D en su dieta.

Calcio: Durante los años de crecimiento, al cuerpo lo hace falta calcio para construir huesos fuertes y para crear un abastecimiento de calcio en reserva. Crear masa ósea cuando usted es joven es una buena inversión para el futuro. Ingerir de calcio inadecuado aumente durante el crecimiento puede contribuir al desarrollo de la osteoporosis más tarde en la vida.

Cualquiera que sea su edad o condición de salud, usted necesita calcio para mantener los huesos saludables. El calcio continúa siende un alimento esencial después del crecimiento porque el cuerpo pierde calcio todos los días. Aunque el calcio no puede prevenir la pérdida gradual de hueso después de la menopausia, continúa jugando un papel esencial en mantener la calidad ósea. Aún cuando usted ha experimentado la menopausia o ya tiene osteoporosis, aumentando su consumo de calcio y vitamina D puede disminuir su riesgo de fractura.

Dependiendo de su edad y otros factores, la cantidad de calcio que usted necesita variá. La Academia Nacional de Ciencias hace las siguientes recomendaciones con respecto al consumo diario de calcio:

  • Varones y hembras de 9 a 18 años: 1,300mg por día
  • Mujeres y hombres de 19 a 50 años: 1,000mg por día
  • Mujeres embarazadas o lactantes hasta la edad 18: 1,300mg por día
  • Mujeres embarazadas o lactantes de 19 a 50 años: 1,000mg por día
  • Mujeres y hombres mayores de 50 años: 1,200mg por día

Los productos lácteos, incluyendo el yogur y quesos, son fuentes óptimas de calcio. Un vaso de leche de ocho onzas contiene casi 300mg de calcio. Otro alimentos ricos en calcio incluyen sardinas con hueso y hortalizas de hojas verdes, como el brécol y vegetales verdes. Si su dieta no contiene calcio suficiente, los suplementos dietéticos lo pueden ayudar. Hable con su médico antes de tomar un suplemento de calcio.

Vitamina D: La vitamina D ayuda al cuerpo absorber calcio. Se recomienda 200 a 600 ui de vitamina D diaria. Los productos lácteos con suplementos son una fuente óptima de vitamina D. (Una taza de leche contiene 100 ui; una multivitamina contiene 400 ui de vitamina D.) Los suplementos de vitamina D pueden tomarse si su dieta no contiene suficiente de esto alimento. De nuevo, consulte a su médico antes de tomar un suplemento de vitaminas. Demasiada vitamina D puede ser tóxico.

Ejercítese regularmente: Los músculos y los huesos les hace falta el ejercicio para permanecer fuertes. No importa su edad, el ejercicio puede ayudarle a usted a disminuir la pérdida de hueso mientras provee muchos beneficios adicionales de salud. Los médicos creen que un programa de ejercicio moderado (tres o cuatro veces a la semana) es efectivo para la prevención y manejo de la osteoporosis.

Ejercicios de sostener peso tales como caminar, correr, marchar, subir escaleras, bailar y levantar pesas son los mejores. Las caídas causan 50 por ciento de las fracturas, por lo tanto, aún cuando usted tiene baja densidad ósea usted puede prevenir fracturas si usted evita caídas. Los programas que enfatizan entrenamiento de equilibrio, tales como Tai Chi, deberían considerarse. Consulte con su médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicio.

¿Cómo se diagnóstica la osteoporosis?

El diagnóstico de osteoporosis se suele hacer por su médico utilizando una combinación de su historial médica completo y un exámen físico, radiografías esqueletales, densitometría ósea y pruebas de laboratorios especializadas. Si el médico encuentra baja masa ósea, puede querer ordenar pruebas adicionales para descartar la posibilidad de otras enfermedades que pueden ocasionar la pérdida de hueso, incluyendo osteomalcacia (una deficiencia de vitamina D) o hyperparatiroidismo (sobreactividad de la glándula paratiroidea).

La densitometría ósea es una técnica segura e indolora de radiografía que compara la densidad ósea con la densidad ósea promedio que alguien de su mismo sexo y raza debería haber alcanzado sobre la edad de 20 a 25 años.

 

La pérdida de altura y aspecto encorvado de una persona con osteoporosis resultado de colapso parcial de vértebras debilitadas.

Se suele ordenar en mujeres al comienzo de menopausia. Varios tipos de densitometría ósea se utilizan hoy para detectar pérdida de hueso en diferentes áreas del cuerpo. Absorciometría radiológica dual (también conocido como DXA, sus siglas en inglés) es uno de los métodos más precisos. Otras técnicas pueden identificar la osteoporosis, incluyendo absorciometría fotónica simple (SPA, sus siglas en inglés), tomografía computarizada cuantitativa (QCT, sus siglas en inglés), absorciometría radiográfias y ultrasonido. Su médico puede saber cual método sería mejor para usted.

¿Cómo se trata la osteoporosis?

Debido a que el hueso perdido no puede reemplazarse, el tratamiento para la osteoporosis se enfoca en la prevención de pérdida adicional de hueso. El tratamiento es frecuentemente un esfuerzo de un equipo que consta de un médico de familia o internista, cirujano ortopeda, el ginecólogo y un endocrinólogo.

Mientras la terapia de alimentación y ejercicio frecuentemente son los componentes claves de un plan de tratamiento para la osteoporosis, hay otros tratamientos también.

Terapia hormonal sustitutiva (también conocida como HRT, sus siglas en inglés) se recomienda frecuentemente para mujeres con alto riesgo para la osteoporosis como prevención la pérdida de hueso y reducir el riesgo de fractura. Una medida de densidad ósea cuando la menopausia comienza puede ayudar a usted decidir si HRT es para usted. HRT no es sin ningún riesgo, incluyendo el riesgo más alto de cáncer de seno. Debe connsultar a su médico.

Nuevos anti-Estrógenos como los moduladores selectivos del receptor de estrógeno (también conocido por SERMS, sus siglas en inglés), se han introducido. Ellos aumentan la masa ósea, disminuyen el riesgo de las fracturas de espina y disminuyen el riesgo del cáncer del seno.

Calcitonina es otro medicamento utilizada para disminuir la pérdida del hueso. Este medicamento en forma de “spray” nasal aumenta la masa ósea, disminuye fracturas de la espina y puede ofrecer algún alivio de dolor. Bisfosfonatos, incluyendo alendronato, aumenta notablemente la masa ósea y previene fracturas de la cadera y la espina. HRT, alendronato, SERMS y calcitonina todos ofrecen al paciente de osteoporosis una oportunidad de no sólo aumentar masa ósea, sino también significativamente reducir el riesgo de fractura. Prevención es preferible que esperar hasta que tratamiento sea necesario.

Su cirujano ortopeda es un doctor en medicina con formación extensa en el diagnóstico y tratamiento quirúrgico y no quirúrgico del sistema musculoesqueletal, incluyendo huesos, articulaciones, ligamentos, tendones, músculos y nervios. Esta información se preparó por la Academia Americana de Cirujanos Ortopedas y su intención es brindar información actual del tema por reconocidas expertos en la materia de la osteoporosis. Sin embargo, no representa la política oficial de la Academia y su texto no debería interpretarse excluyendo de otros puntos de vista aceptables.

Raquitismo

Una enfermedad que los puede afectar durante la infancia es el raquitismo

Los huesos como cualquier otra parte del cuerpo, necesitan muchos cuidados.

Una de las enfermedades que los pueden afectar durante la infancia es el raquitismo.

El raquitismo es una enfermedad que afecta a los huesos por la falta de vitamina D haciéndolos más blandos y débiles lo que hace que los niños no puedan crecer adecuadamente.

También se favorece por la falta de sol, ya que gracias a él, la vitamina D puede fijarse en los huesos, es decir depositarse en ellos.

El raquitismo es más común durante la infancia y afecta sobre todo a niños prematuros, es decir que nacieron antes de los 9 meses. Su ausencia provoca baja talla y mucha facilidad para sufrir diversas enfermedades infecciosas y deformaciones en los huesos.

El raquitismo se previene con el consumo de Vitamina D y el tomar el sol un rato todos los días.

La vitamina D llamada también calciferol sirve para la formación y cuidado de los dientes y huesos, protege las articulaciones y previene el raquitismo, se encuentra en alimentos como el aceite de hígado de pescado, sardinas, salmón, atún, hígado, leche, mantequilla y yema de huevo.

Los huesos también se afectan por accidentes provocados por la falta de cuidados. Por eso hay que evitar los pleitos, los golpes, el subir a lugares altos sin protección o realizar actividades que nos pongan en peligro.

Para cuidar los huesos, se necesita hacer ejercicio físico diariamente, tener una buena alimentación con alimentos que proporcionen proteínas. Las proteínas son nutrimentos que sirven sobre todo para crecer sanos y fuertes. Las encontramos en alimentos de orígen animal como carnes, huevos, leche, quesos, y en leguminosas como los frijoles, habas, lentejas o chícharos.

Los alimentos ricos en calcio como la tortilla y la leche también son muy importantes, igual que las frutas y verduras que ayudan al cuerpo a conservarse sano.

También es necesario descansar para permitir que los huesos se repongan y puedan crecer y tomar un poco de sol diariamente.

Fumadores demoran mas en soldar huesos

Los fumadores que se quiebran los huesos tardan bastante más en soldarlos. Pero los científicos estudian ahora si abandonar el hábito de fumar por al menos una semana o dos después de una fractura puede representar alguna diferencia entre una recuperación rápida y una lenta.

“Hay una posibilidad”, vaticina el especialista en ortopedia Michael Zuscik de la Universidad de Rochester.

Si está en lo cierto, podría cambiar completamente la práctica ortopédica.

El daño de los huesos es uno de los problemas del tabaco menos difundidos.

La primera vez que muchos fumadores escuchan sobre el problema es cuando necesitan una operación de la columna que los cirujanos no realizan a menos que el paciente deje el hábito, y para comprobarlo efectúan un examen de orina. Esto es así porque es mucho más probable que la cirugía tenga más problemas en fumadores.

Los fumadores que se quiebran una pierna, por ejemplo, necesitan un 62% más de tiempo para soldar el hueso.

Asimismo, no se sabe con exactitud cómo el hábito de fumar puede alentar la osteoporosis, un debilitamiento de los huesos.

La nicotina provoca una fuerte adicción y pueden realizarse repetidos intentos de dejar el hábito. Aquellas personas que tratan de abandonarlo con frecuencia usan parches de nicotina o chicles para quitarse la costumbre.

Aquí está el problema: Las investigaciones preliminares de Zuscik sugieren que la nicotina podría ser un responsable clave del daño de los huesos y que sus efectos son inmediatos al afectar a las células troncales almacenadas en la médula ósea _también llamadas células madres del mesénquima_ que son las que comienzan a soldar un hueso lastimado.

“Los pasos más importantes que ocurren con relación a estas células madres del mesénquima, tienen lugar durante los primeros días o semanas del proceso de soldado” de un hueso, explica Zuscik. “Todo se desbarata”.

Con un nuevo subsidio de 1,4 millón de dólares del departamento de Defensa, Zuscik intenta probar esa teoría, y verificar si dejar de fumar durante un período corto después de quebrarse un hueso o de haber tenido una operación de huesos podría ayudar a los fumadores a recuperarse más rápido.

Si bien la relación entre el hábito de fumar y el daño de los huesos es clara, nadie sabe el por qué, sostiene el doctor Thomas Einhorn, presidente del departamento de cirugía ortopédica de la Universidad de Boston.

La nicotina podría no ser la única responsable. Existen numerosas toxinas en los cigarrillos.

Pero el equipo de Rochester dice que su teoría es plausible. Y es crucial investigarla porque si es correcta, utilizar parches de nicotina o chicles inmediatamente después de una lesión de huesos podría ser tan malo como continuar fumando.

La teoría deberá ser investigada durante algunos años en animales, antes de que pueda ser examinada en fumadores, dijeron los científicos.

La Osteoporosis


 

La osteoporosis es una enfermedad en la que el hueso se vuelve más poroso, delgado y frágil, por lo tanto la resistencia mecánica a las fuerzas y tensiones que soporta diariamente, es mucho menor; aumentando el riesgo de sufrir fracturas. La enfermedad afecta a una de cada cinco mujeres de más de cuarenta y cinco años, y a cuatro de cada diez de más de setenta y cinco años. De esta forma condiciona un problema socio-sanitario, ya que es la principal causa de fracturas óseas en mujeres después de la menopausia y en ancianos.

Ahora bien, ¿por qué el hueso se vuelve poroso y frágil?, porque pierde masa ósea (proteínas y minerales, fundamentalmente calcio). ¿Cómo la pierde?, en el hueso hay procesos en continua remodelación: la masa ósea se forma y se reabsorbe constantemente. A partir de los treinta y cinco años de vida aproximadamente, (la edad pico de acumulación de masa ósea), comienza a haber pérdidas normales de masa ósea en pequeñas cantidades por el resto de la vida, si a esto se le suman factores que aceleran dichas pérdidas, el proceso se acelera.

Los síntomas a través de los cuales se manifiesta la enfermedad son la aparición de fracturas que originan dolor; las zonas principalmente afectadas son las muñecas, las vértebras y la cadera. La fractura vertebral, suele producirse ante mínimos esfuerzos o pequeños traumatismos; se produce un dolor intenso en la zona con limitación de los movimientos.

¿Cuáles serían los factores que favorecen el desarrollo de osteoporosis? Una mayor probabilidad de engendrarla se relaciona con el antecedente de la enfermedad en la familia, la menopausia precoz o quirúrgica, consumo de alcohol o cafeína, tabaquismo, períodos de amenorrea, medicamentos (como por ejemplo: la ingesta de corticoides por períodos prolongados), las enfermedades concomitantes (como la enfermedad tiroidea, la artritis reumatoide, la absorción intestinal de calcio deficiente, y otras), una dieta pobre en calcio por períodos prolongados, la vida sedentaria y la avanzada edad.

¿Cómo evitar contraerla?

La prevención se realiza mediante la corrección de los factores de riesgo y la adopción de medidas higiénico – dietéticas adecuadas. Hoy en día, contamos con análisis y estudios radiológicos que, aplicados al paciente, pueden identificar a aquellos que están sufriendo una rápida y acelerada pérdida de masa ósea, e instaurar un tratamiento lo más rápidamente posible.

El primer procedimiento para prevenir la osteoporosis consiste en lograr todos los requerimientos necesarios para alcanzar un buen pico de masa ósea, al llegar a la madurez esquelética, alrededor de los treinta y cinco años. Para ello, durante la adolescencia y la juventud, se recomienda una ingesta adecuada de calcio con los alimentos o complejos vitamínicos, un ejercicio físico adecuado, la supresión del tabaco y alcohol. De esta forma, si en la madurez ósea la reserva de calcio es suficiente, a pesar de la pérdida que se iniciará a partir de esta edad la carencia se notará de forma mucho más tardía.

La vitamina D es fundamental para la regulación del metabolismo del calcio. Una exposición al sol de 30 minutos al día es suficiente para estimular la producción en el organismo de cantidades adecuadas de vitamina D, y si esto no es posible se deberá recurrir a preparados farmacológicos que la contienen.

Por otro lado, después de la menopausia, con la disminución brusca en la producción de hormonas, principalmente de estrógenos, se acelera el metabolismo de calcio con pérdida del mismo; por ello a este grupo de mujeres se les recomienda aumentar la ingesta de calcio. Los alimentos que más calcio contienen y son útiles en estos casos son la leche y sus derivados, especialmente el queso; en caso de intolerancia a los lácteos, se puede indicar reemplazarlos con sales de calcio. En algunos casos, es necesaria la medicación con estrógenos.

Con respecto a la actividad física aconsejable, es suficiente caminar de 30 a 60 minutos, 3 – 4 veces a la semana en forma metódica y continua. Y en cuanto a los elementos nocivos para la enfermedad, deben suprimirse los tóxicos como el alcohol y el tabaco.

En resumen, la osteoporosis es una enfermedad de los huesos en la que éstos se vuelven frágiles y se fracturan con facilidad. Desde la medicina, el especialista ayuda a individualizar los pacientes con factores de riesgo, establecer la estrategia para la corrección de los mismos y la adopción de medidas higiénico – dietéticas adecuadas a cada caso.

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